Remedios para la inflamación de encías

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La mala higiene bucal causa diversos efectos negativos para nuestra salud oral. Por eso siempre los especialistas hacen énfasis en tener los cuidados correspondientes. Sin embargo, existen varios síntomas que nos indican que algo no anda bien en nuestra boca, y uno de ellos es la inflamación de las encías. Conoce algunos remedios básicos para combatirla eficazmente.

La inflamación puede producirse por diferentes causas, en general, aparece debido a la presencia excesiva de bacterias, lo que indica que hay una infección, pero algunas veces ocurre debido al consumo de ciertos alimentos que lastiman la encía, o al contacto con diversos elementos y sustancias. Por ello, conviene evaluar cuál puede ser la causa de la inflamación para decidir las accionas a ejecutar para eliminarla.

Mejorar la higiene bucal

Inicialmente, una encía inflamada es indicador de que hay una infección, pero no necesariamente es algo tan grave, al menos al principio. Así que lo primero que debes hacer es comenzar a limpiar tu boca con más atención, utilizando el cepillado, realizado en una buena técnica, así como el uso de hilo dental y enjuague bucal. Si la inflamación persiste, lo mejor será acudir al médico en el menor tiempo posible, sobre todo si estás en medio de un tratamiento de ortodoncia.

Agua con sal

En caso de que no puedas acudir al médico a la brevedad, puedes optar por un remedio casero. Prepara una taza con agua y una cucharada de sal y utiliza esta solución para enjuagarte. Esto permitirá combatir las bacterias, ayudará a desinflamar la encía e incluso podría ayudar a disminuir el dolor en caso de que lo tengas.

Hidratación

Procura mantener tu cuerpo hidratado, ya que esto no solo sirve para regular la actividad de todos los órganos en general, sino también para mejorar la salud bucal. En principio, el agua servirá para lavar tu boca de forma natural y retirar los restos de comida que hayan quedado, pero al mismo tiempo estimula la salivación, de modo que podrá limpiar las bacterias frecuentemente.

En caso de que ninguna de estas sencillas medidas funcione, lo mejor es acudir a un especialista, que no solo hará un diagnóstico pertinente, sino que también recetará algún medicamento, para controlar la inflamación.